Su cesta de la compra está vacía.
Estados Unidos transformó la cerveza moderna desde finales de los años setenta. Pequeñas cerveceras independientes recuperaron tradiciones europeas y construyeron una cultura craft basada en la experimentación, la identidad local y una relación directa con el consumidor.
Ese movimiento llevó estilos históricos a un nuevo terreno y convirtió a regiones enteras en referencias cerveceras. La costa oeste, el noreste y los estados con tradición de barrica desarrollaron escuelas propias. Su influencia se reconoce hoy en cerveceras de todo el mundo y continúa marcando buena parte de la conversación internacional del sector.