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Bierbrouwerij St. Christoffel

Bierbrouwerij St. Christoffel fue una cervecería holandesa activa en Roermond entre 1986 y 2013, considerada la más grande entre las pequeñas cervecerías de los Países Bajos. Nombrada en honor a San Cristóbal, el santo patrón de Roermond, la cervecería fue fundada por Leo Brand, miembro de la distinguida familia cervecera Brand de Limburgo del Sur. Tras declararse en quiebra el 16 de enero de 2013, la marca experimentó un reinicio medio año después, con la producción trasladándose a la Proefbrouwerij belga en Lochristi bajo la dirección de Sint Christoffel Bieren BV con sede en Breda.

La filosofía cervecera de St. Christoffel se basaba estrictamente en el Reinheitsgebot alemán de 1516, elaborando exclusivamente con levadura, agua, cebada y lúpulo como ingredientes. El producto insignia era Christoffel Blond, una pilsner premium estilo alemán intensamente lupulada con 45 EBU de amargor y 5.4% de alcohol, doblemente lupulada con una agradable amargura y un final fresco y lupulado. Este bier fue galardonado tres veces consecutivas en los años noventa como Mejor Cerveza Embotellada de los Países Bajos (1988, 1989 y 1993). La cervecería también producía Christoffel Robertus, una cerveza doblemente malteada con sabor pleno a malta, y diversas ediciones especiales.

El portafolio incluía cinco cervezas principales, todas de fermentación baja, sin filtrar y sin pasteurizar: Christoffel Bier (antes Blond), Christoffel Wijs, Christoffel Nobel, Christoffel Bok y ediciones especiales. La cervecería era conocida por sus distintivas botellas con cierre de estribo de 33cl y 2 litros, siendo las últimas en uso en los Países Bajos después de que Brouwerij Gulpener dejara de usarlas. En 2008, el 70% de la cerveza Christoffel se vendía en exportación, con Dinamarca, Canadá y Rusia como mercados principales. El proceso de fermentación original ocurría en cubas de fermentación abiertas hasta la quiebra, cuando se optó por un proceso cerrado para evitar desperdicios y entregar calidad más estable.


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